Vamos a contar líneas de código.
junio 22nd, 2011 • GNU, Software libre • 1 Comment »El úlitmo kernel Linux tiene 13.499.457 líneas de código.
Debian GNU/Linux 5.0 tiene 283.000.000 líneas de código.
Linux representa el 4.7% del sistema operativo.
El úlitmo kernel Linux tiene 13.499.457 líneas de código.
Debian GNU/Linux 5.0 tiene 283.000.000 líneas de código.
Linux representa el 4.7% del sistema operativo.
El vídeo es más viejo que el hilo negro, vale, pero demuestra hasta qué punto los que de verdad tienen poder para cambiar las cosas y evitar las injusticias no tienen ni idea de qué va el asunto. Ni idea.
Me entero gracias a adolflow que la famosa web que hospeda software libre y de código abierto ha decidido, en cumplimiento de la ley estadounidense, bloquear el acceso a los usuarios de países como Cuba, Siria, Sudán, Irán o Corea del Norte. Les ha entrado el miedo comprensible a las multas que le puede caer, pero mejor hubiera sido hacer algo (seguro que un montón de asociaciones y fundaciones hubieran ayudado) antes de rendirse y mandar al carajo la primera de las libertades por las que debería regirse este portal.
No dudo que cuando eso le pase a Savannah, que supongo que pasará, darán guerra para evitar el bloqueo.
Everybody loves Eric Raymond es un webcomic (ya abandonado) que parodia a la serie de televisión Todo el mundo quiere a Raymond.
Aquí, tres personajes importantes del software libre viven juntos: Stallman, Torvalds y Eric Raymond. Este último al que se le dedica el título no sale muy bien parado, fiel reflejo de la realidad. Quien conozca un poco a las personalidades importantes del software libre sabrá que Raymond es un tío “peculiar”, y escribo “peculiar” por no endiñarle otro adjetivo.
Las viñetas están en perfecto inglés pero merece la pena darse una vuelta por la web y disfrutar del ingenio del autor.
Richard Stallman: Yo fundé la FSF y comencé el proyecto GNU. Escribí las herramientas y el marco legal que puso las bases del movimiento en su conjunto. Dedico mi vida a la comunidad del software libre.
Linus Torvalds: Yo creé y ahora gestiono el kernel Linux, corazón de cientos de distribuciones GNU.
Eric Raymond: Yo estoy con estos tíos.
Lo dice la Ministra de Cultura de España.
Esa parte no viene en la Constitución con la que estudié. Un error de imprenta seguro, así que voy un momento al país de la imaginación a comprarme una Constitución como la de la Ministra.
Vivimos tiempos revueltos en intenet gracias a la Ley de Economía Sostenible, y a colación de esta han saltado como resortes miles de bloggers, webmasters y usuarios pidiendo conservar sus actuales derechos aludiendo al libre intercambio de ideas y de conocimientos, exactamente lo mismo que lleva haciendo el proyecto GNU y la FSF desde hace veinticinco años, que se dice pronto. Luego nos llaman radicales y talibanes, eso sí, en artículos con copyleft, ¿puede haber mayor incoherencia?
El software es esencialmente conocimiento puro, algoritmos matemáticos, y de la misma manera que se aplica la GPL al software, se comenzó a aplicar la GFDL y las licencias Creative Commons a otras obras partiendo de la base, que considero una verdad universal, de que las obras de conocimiento deben ser libres.
Últimamente leo mucho esta cita:
«Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos manzanas,entonces tanto tú como yo seguimos teniendo una manzana. Pero si tu tienes una idea, y yo tengo una idea, e intercambiamos ideas, entonces ambos tenemos dos ideas».
- George Bernard Shaw
Cita irreprochable, lástima que haya tenido que llegar la Ministra amenazando con cortar el emule para que la gente se de cuenta de que no es libre.
Deberíamos hacer un ejercicio de docencia, decirle a la gente que estas mismas protestas que están llevando a cabo las lleva haciendo la FSF desde hace años, que se unan, porque la libertad que nos arrebataron no nos será devuelta sino la exigimos.
Hace días se dio a conocer la noticia de que Miguel de Icaza ha sido nombrado Most Valuable Professional de Microsoft (Profesional más valorado de Microsoft), un galardón que dan los vendelicencias de Redmond a las personas que consideran más valiosas de su comunidad.
Icaza, como no, está encantado de haberse conocido, meses después de haber traicionado a la comunidad del software libre y semanas después de que Stallman lo pusiera en su sitio con su “sutil” forma de hablar llamándolo traidor. Muchos se echaron las manos a la cabeza por esta discusión, pero al final el tiempo pone las cosas en su sitio e Icaza está donde está, en los altares de Microsoft.
Yo, que soy un conspiranoico confeso, veo aquí algo más que un premio, veo un intento de Microsoft de golpear a la comunidad del software libre en favor de la de código abierto de la que Icaza se ha convertido en un líder.
A
hora que estoy sopesando seriamente usar Debian GNU/kFreeBSD (el Debian de toda la vida pero sustituyendo el kernel Linux por el kernel de FreeBSD, de ahí la K) le dedico tiempo a leer sobre esta nueva versión del sistema GNU, porque como ya sabemos todos, GNU es el sistema operativo y Linux uno de sus núcleos.
Como digo, leo y releo sobre Debian GNU/KFreeBSD, y oh mis ojos lo que leen por las viñas de internet (y con esto continúo poniendo a parir al personal, con respeto como siempre):
“BSD tiene el kernel y Linux la paquetería”
Aunque la web que cito arriba como norma general respeta la filosofía y el nombre de GNU, debería evitar estos patinazos que tanto daño hacen al movimiento, porque llamar Linux a un sistema operativo que contiene Linux entre otras cosas es un error, pero llamar Linux a un sistema operativo que no contiene Linux y ni siquiera se basa en él ni ética ni tecnológicamente no es un error, es una aberración. Supongo que no intencionada.
“La principal ventaja del software libre es que el gratis”. Lo leo hasta la saciedad en la Red. No cabe duda de que la gratuidad del software libre es una gran ventaja frente al privativo, pero desde luego no es ni la única ni la más importante.
Lo normal es que el software libre se distribuya sin necesidad de retribución económica y sólo se pague en concepto de servicios (mantenimiento y desarrollo sobre todo) por parte de las empresas que lo usan.
La compra-venta de software no es nada malo; creo haber escuchado a Stallman decir que si tú quieres vender y yo quiero comprar, ¿qué problema hay en hacerlo? es algo entre tú y yo. En contraposición al software privativo, en el mundo del software libre y sus servicios adyacentes existe un libre mercado real sin especulación ni abuso. Competencia perfecta.
Esto viene a raíz de mi experiencia personal con el software libre que contaré a continuación con nocturnidad y sin que sirva de precedente:
Creo que fue durante el año 2000 ó 2001. Yo, como todo el mundo conocido por mí, usaba Windows 98. Fue en el primer ordenador que me compraron con 13 años. Anteriormente había hecho mis pinitos en MS-DOS en un 386 con el que trabajaba mi padre.
Algunas tardes acudía al trabajo de mi padre. Él tenía mucho empeño en que aprendiera a manejar un ordenador y los programas de gestión aplicada y contabilidad que usaban, así que me sentaba al lado de un amigo suyo, contable y programador, mientras trabajaba. Veía ensimismado cómo tecleaba a velocidad de vértigo. También lo veía desesperarse y blasfemar contra Windows y más de una vez me dijo en medio de una refriega épica con el ordenador que se tenía que cambiar a “Linux”. Yo había escuchado esa palabra alguna vez, sabía que tenía que ver con ordenadores pero poco más.
Cuando estaba en la oficina a veces tenía acceso yo sólo a un ordenador, y lo primero que hacía era conectar el módem de 56 kbps y navegar. Busqué qué era eso de “Linux” y obtuve información, mayoritariamente confusa he de decir, pero con el tiempo aprendí algo.
Pasado el tiempo decidí que yo tenía que usar “Linux” (por desconocimiento, ignoraba su nombre correcto), así que me dispuse a obtenerlo de algún modo, pero el módem de 56 kbps que usaba en la oficina a ratos no daba de sí para descargar un sistema operativo completo y en mi entorno, nadie que yo supiera, sabía nada de informática y menos de software libre. Aquel contable ya no estaba, así que me busqué la vida en el teletexto. Sí, en el teletexto. Había una sección de “mercadillo” en el que la gente vendía cosas con una sección informática en donde muchos vendían CD’s mayoritariamente de música y películas, pero también software. Así que fui llamando por teléfono a algunos de ellos y por fín uno, al preguntarle si tenía “Linux”, me dijo que sí, que tenía “Mandrake”. Yo no tenía ni idea de qué era eso pero le compré los cuatro CD’s contra reembolso.
Finalmente lo instalé en mi Pentium III y hasta hoy.
Yo compré software libre, me inicié en este mundo desembolsando unas pesetas, (o euros, no recuedo). Que haya gente que ponga a crujir a otra por vender software me parece mal. Que lo haga por vender licencias de uso bajo condiciones de esclavitud me parece bien. Porque como dijo alguien, Free as in freedom, not as in free beer (Libre como libertad, no como cerveza gratis). O mejor traducido, “Libre como libertad, no como barra libre” Por lo menos tiene más sentido aunque en español diferenciar los conceptos de libertad y gratuidad es absurdo.